
Presérvate. No es bueno ceder ante la tentación del trago amiguero o del matrimonio apurado o de preñar sin querer a la enamorada. Guárdate un poco más. Presérvate. Si eres de los que tienen gruesa vena de estudio, cultívate. No basta un once, aunque funcione de salvavidas. No basta aprobar los cursos y luego olvidarse de ellos en la casa, ponerte a ver TV o tararear en la ducha con tu jabón favorito. No obstante, ser el primero en tu clase no te hace el mejor, pero sí aparentarlo. El que mejor lee, el que más interviene con un insistente dedo en el aula, no siempre tiene el premio merecido. La vida es un amasijo de injusticias donde aprenderás a tragarte muchas traiciones y desilusiones. Me gusta pensar en algo que dijo Beto Ortiz en su libro “Grandes Sobras”. Decía que nunca esperes lo mejor en algo, espera lo peor; sólo así no serás infeliz con lo poco que recibas, amigo revolucionario. Es el mejor blindaje que puedes ponerle a tus ilusiones (castillo de naipe).
Inyéctate más que pura teoría memorística. Recuerda que la BUENA ONDA te hará amigos de intelectuales y profesores que puedan ayudarte a la hora de un jodido trabajo o exposición donde puedas desplumarte por tanta desesperación. La BUENA ONDA no es sólo una trillada frase argentina. Puedes usarla como chaleco antibalas cuando toda tu historia personal parece desarmarse pedazo a pedazo. Hay que ser leído, algo gracioso, algo serio, tener misterios, guardar secretos. Caso contrario, serás como el resto del ganado de corderos que nunca guardan nada interesante. Ellos balan su mheee mientras tú puedes pasarla bien con tu pareja o darte la rica vida en un bar rockero, un antojo; no descuides las pruebas ni el valor de tu palabra (es lo más caro que se puede tener).
Vive ligero. Olvídate de ciertas cosas que dije, este panfleto solo intenta hablarte como el amigo que tuyo quiero ser. Aunque no nos veamos, aquí mis letras te hablan, te ríen y te juegan como lo haría yo. La sangre gitana que tenemos dentro siempre nos lanza a pensar en el futuro, pensamos tanto que solemos abandonar el presente, hasta quedarnos con las manos, los bolsillos y el cerebro vacíos. Estudia y vive, lee y si quieres escribe. Nadie te obliga, pero eso puede servirte de algo, camarada estudiante.
Les dejo uno de mis videos favoritos. Aprendizaje.
















